Es pues, la fé, un modelo explicativo (o desde el punto de vista de quien la ejerce, un modelo de conocimiento). En primer lugar de como y porque funciona el mundo. En las formas mas primitivas de religión no existían sistemas complejos de dioses, o no existían dioses en absoluto. Lo que se trataba era de tratar de conocer como funcionan los elementos que afectaban a la vida cotidiana, como la caza, y tratar de controlarlos, como las pinturas rupestres interpretadas como propiciatorias de la caza. También, como el instinto de supervivencia nos hace rebelarnos contra la idea de morir y dejar de existir, se trataba de explicar que pasaba cuando moríamos; surgiendo cultos a los antepasados.
Etc etc. Con religiones mas complejas ya se trataba de reflejar el orden social de la sociedad que soportaba la religión en concreto o directamente de justificarlo. El elemento clave es, efectivamente, la fe, como necesariamente opuesta a un modelo explicativo racional, y en la epoca moderna y contemporánea, además, a un modelo explicativo científico. La fe permite explicar cosas que un modelo explicativo racional no puede por sus propias limitaciones. La fe no tiene limitaciones, permite explicar que existen seres omniscientes, omnipresentes y omnipotentes, cuya existencia permite explicar que existan a la vez una bomba infalible y una fortaleza indestructible; o que el caballo blanco de santiago no es blanco en absoluto.
Y por supuesto permite explicar y por lo tanto justificar desde ordenes sociales completos que explotan a gran parte de la población hasta prácticas morales dañinas como la represión de la personalidad sexual de cada uno, por citar solo un par de ejemplos. Esto se produce como resultado de la aparición de modelos explicativos que resultaron útiles por ejemplo a los israelitas de hace mas de 2000 años, pero que para los cristianos de hoy en día resultan un lastre. En tanto que basado en la fe, el modelo explicativo resulta en principio absoluto, monolítico y difícilmente adaptable.
No quiere decir esto que la religión sea irracional en si. Como demuestra Marvin Harris el desprecio judío o islámico por la carne de cerdo tiene un fundamento ecológico razonable. En pocas palabras, dado el contexto ecológico en que estas religiones surgieron, el cerdo era un animal cuya crianza resultaba perjudicial, el coste de alimentarlo superaba a sus beneficios. Naturalmente en la época no existía un modelo explicativo que permitiese conocer esto, la forma mas fácil para estas sociedades de evitar la perjudicial crianza del cerdo era convertirlo de forma absoluta en algo malo.
Pero esto que es positivo en su marco ecológico de origen, naturalmente se convierte en un problema fuera de el, allá donde la cría del cerdo es beneficiosa, el islam encontraría mayores dificultades para adaptarse que otras religiones que permiten la cría del cerdo. Y viceversa, un modo de vida que adopte la cría del cerdo de forma extensiva encontrará dificultades para adaptarse al marco ecológico de origen del islam.
Es pues la fe elemento definidor de la religión (sin fe no hay religión, pues el modelo explicativo necesariamente pasaría a ser racional), y necesariamente inadaptado en un momento u otro. Podemos decir pues que la religión, en tanto que irracional perjudica el desarrollo humano.
Desafortunadamente aunque la religión va necesariamente acompañada de la fé, la fe si que puede funcionar sin la religión, siendo entonces mucho mas difícil de identificar, al no estar acompañada de la parafernalia de iglesias, libros sagrados, sacerdotes, dioses, cosmogonía... Pero eso lo dejamos para otro momento.
jueves, 22 de octubre de 2009
miércoles, 14 de octubre de 2009
Que es la religión muy brevemente.
Existe una creencia común según la cual un elemento definidor de la religión es la creencia en dioses. Esta creencia queda fácilmente desmontada si nos fijamos en dos religiones, una de tradición milenaria y otra relativamente reciente. Hablo del budismo y la iglesia de la cienciología. Ninguna se basa en la adoración a dioses.
Hago un aparte para explicar que se entiende aquí por dios. Un ser vitalmente superior (mas fuerte, inmortal, omnisciente, poderoso...) pero sobre todo moralmente superior (por encima de las condiciones morales humanas o aún creador y juez de estas).
El budismo, efectivamente, no es una religión de dioses. Buda es un concepto filosófico, el título que se aplica a quien alcanza un completo despertar espiritual, no el nombre de ningún personaje concreto ni de el creador del budismo. En su desarrollo histórico, pero, se ha llegado a identificar a Buda con Shidarta, el fundador, siendo adorado como dios, junto con otras figuras o seres en algunas de las múltiples ramas en que ha derivado el budismo. Es tan diverso el budismo que el que alguien se nos declare budista apenas aporta realmente información acerca de sus creencias religiosas. Igual que el que alguien se declare cristiano no nos dice si no apenas que cree en cristo como redentor de sus pecados, sin que nos quede claro si pertenece a una iglesia cristiana gay, alguna supremacista nazi o cree en la bondad de las cruzadas o en oponerse a las transfusiones de sangre, o si cree en la creación o en el diseño inteligente.
Descartados pues los dioses, históricamente se pueden señalar al menos dos elementos definitorios; la cosmogonía (explicación del como y porqué del universo, vulgo de la creación) y la fe.
Hago un aparte para explicar que se entiende aquí por dios. Un ser vitalmente superior (mas fuerte, inmortal, omnisciente, poderoso...) pero sobre todo moralmente superior (por encima de las condiciones morales humanas o aún creador y juez de estas).
El budismo, efectivamente, no es una religión de dioses. Buda es un concepto filosófico, el título que se aplica a quien alcanza un completo despertar espiritual, no el nombre de ningún personaje concreto ni de el creador del budismo. En su desarrollo histórico, pero, se ha llegado a identificar a Buda con Shidarta, el fundador, siendo adorado como dios, junto con otras figuras o seres en algunas de las múltiples ramas en que ha derivado el budismo. Es tan diverso el budismo que el que alguien se nos declare budista apenas aporta realmente información acerca de sus creencias religiosas. Igual que el que alguien se declare cristiano no nos dice si no apenas que cree en cristo como redentor de sus pecados, sin que nos quede claro si pertenece a una iglesia cristiana gay, alguna supremacista nazi o cree en la bondad de las cruzadas o en oponerse a las transfusiones de sangre, o si cree en la creación o en el diseño inteligente.
Descartados pues los dioses, históricamente se pueden señalar al menos dos elementos definitorios; la cosmogonía (explicación del como y porqué del universo, vulgo de la creación) y la fe.
lunes, 12 de octubre de 2009
¿De Que Color Es El Caballo Blanco De Santiago?
Si una bomba infalible, capaz de destruir cualquier objetivo, sea este cual sea, se lanza contra una fortaleza indestructible, capaz no sufrir ningún daño y permanecer totalmente intacta ante cualquier ataque, sea este el que sea ¿que pasaría con la bomba y con la fortaleza?
No vamos a profundizar en esta discusión, la cuestión es que este planteamiento es empíricamente falso. Si existe tal bomba no existe por definición tal fortaleza, y viceversa. Si alguien nos plantea tal pregunta como una cuestión empírica, está mintiendo; una de las dos afirmaciones, la relativa a la bomba o la relativa a la fortaleza, no es cierta.
¿Y cuando expresamos una sola cuestión que no tiene posibilidad de contradecirse con ninguna otra? Si un gallo situado en lo alto de un pequeño promontorio justo en el polo norte pone huevo ¿En que dirección caería este?
Es este un enigma relativamente conocido, cuya respuesta usual suele ser que hacia ningún lado, ya que los gallos no ponen huevos, de tal forma que suele usarse como burla hacia quien ha sido planteado, por intentar buscar una solución que no existe.
Pero ¿es tan sencillo como esto? Ni mucho menos. Para aceptar tal respuesta, hemos de suponer que quien está planteando la pregunta miente. La forma en que se suelen plantear estos juegos presupone que en el planteamiento no hay nada negable, es decir, que quien plantea el enigma no miente, todo sucede tal como se plantea. Puede que mienta alguno de los personajes que intervenga en la trama (si en principio no está incapacitado para ello como por ejemplo, digamos, un gallo), pero si en el planteamiento teórico del enigma se dice que el gallo puso un huevo, es que lo puso.
A esto se le pueden dar muchas vueltas, sobre todo porque las tiene; no os podéis imaginar las horas de conversación con Máximo a propósito de estos. A otras cosas, sin embargo, la gente común les damos mas vueltas de las posibles, cosa que solo podemos hacer si negamos planteamientos iniciales de lo que se nos presenta como tema de discusión.
¿De que color es el caballo blanco de Santiago? Quien sea pillado en un momento de distracción con esta pregunta, tratará durante algunos momentos de pensar una respuesta adecuada. Solo si negamos premisas presentes en la pregunta es posible dudar de que el caballo blanco de Santiago es, simplemente, blanco. Solo sin pensamos que quien nos plantea la pregunta miente, podemos negar la evidencia.
Pero si hablamos de una situación teórica, no es posible hacerlo. Si yo pregunto "teóricamente ¿de que color es el caballo blanco de Santiago? Y supongamos que no miento", la única respuesta posible es blanco. Naturalmente podemos entrar en discusiones lingüísticas, sobre sintaxis, y dudar del significado de la palabra blanco, pero eso lo podríamos hacer sobre cualquier cosa de la que habláramos, y en ese caso mas nos valdría callar, porque la comunicación humana perdería cualquier sentido si cualquier cosa puede significar cualquier cosa.
El caballo blanco de Santiago es, pues, blanco. No es una cuestión opinable. Puede que Santiago tenga otros caballos, grises, negros, marrones. Pero el blanco es blanco. No obstante aún así podríamos encontrar gente que quiera ver la posibilidad de que no es blanco. Bueno, como ya hemos dicho posturas como esa destruyen, en definitiva, la comunicación humana.
Desde luego quien quiera pensar u opinar que no es blanco, tiene todo el derecho a hacerlo. Tanto como nosotros a pedirle que si nos va a buscar un café (de tal forma que nosotros mientras podemos hablar con alguien mas comunicativo), a salir a tomarnos nosotros el café, o a callarnos o pasar a otra página; o incluso a aceptar pulpo como animal de compañía. Tenemos derecho incluso a indignarnos, solo nosotros seremos víctimas del esfuerzo innecesario que supone hacerlo.
No, no todas las opiniones son igual de validas y valiosas; al igual que todas las formas de conocimiento no lo son. Son la religión y la fe, por ejemplo, formas de conocimiento, pueden ser personalmente útiles a quienes las ejerzan, simplemente hay personas que son felices así. El hecho de que tales formas de conocimiento sean útiles, cumplan alguna función, el hecho de que las opiniones se tengan y sean respetables en tal que simples ideas, no las hace a todas igual de válidas y ciertas.
Puede que alguien tenga fobia por los caballos blancos y pensar que el caballo blanco de Santiago no es blanco le ayude, le sea útil, pues le ahorra angustia y sufrimiento. Eso no hace que tengamos que darle la razón o nos impide decirle que miente, que está equivocado, y que su opinión nos parece absurda y falsa.
Esta es por lo tanto la idea que guía este blog. Se pretende hablar de diversos temas sociales, históricos y políticos con la idea básica de que no todas las ideas u opiniones son de partida, igualmente respetables, admisibles o ciertas. Si alguien entra en contradicción, como con la bomba y la fortaleza, afirmando dos o mas cosas mutuamente excluyentes entre si, podemos decir sin faltar a la verdad que o bien está equivocado, que razona equivocadamente, o que miente.
No se pretende ofender a nadie; aunque desgraciadamente cuando uno expresa opiniones sin ambages, sin duda, sin miedo a dejar claro que aunque se respeten opiniones y el derecho a tenerlas se puede pensar y decir que el otro se equivoca; cuando se hace tal cosa la gente suele molestarse, como si el simple hecho de comunicarse y expresarse supusiese una manipulación, una agresión, como si el simple hecho de que digamos lo que pensamos y esto contradiga sin matices lo que otros dicen y piensan, estamos prohibiendo o impidiendo la libertad de expresión; la postura de quienes se sienten así ofendidos es, curiosamente, extremadamente poco tolerante y altamente represora, pues pretende limitar lo que para si defiende.
No vamos a profundizar en esta discusión, la cuestión es que este planteamiento es empíricamente falso. Si existe tal bomba no existe por definición tal fortaleza, y viceversa. Si alguien nos plantea tal pregunta como una cuestión empírica, está mintiendo; una de las dos afirmaciones, la relativa a la bomba o la relativa a la fortaleza, no es cierta.
¿Y cuando expresamos una sola cuestión que no tiene posibilidad de contradecirse con ninguna otra? Si un gallo situado en lo alto de un pequeño promontorio justo en el polo norte pone huevo ¿En que dirección caería este?
Es este un enigma relativamente conocido, cuya respuesta usual suele ser que hacia ningún lado, ya que los gallos no ponen huevos, de tal forma que suele usarse como burla hacia quien ha sido planteado, por intentar buscar una solución que no existe.
Pero ¿es tan sencillo como esto? Ni mucho menos. Para aceptar tal respuesta, hemos de suponer que quien está planteando la pregunta miente. La forma en que se suelen plantear estos juegos presupone que en el planteamiento no hay nada negable, es decir, que quien plantea el enigma no miente, todo sucede tal como se plantea. Puede que mienta alguno de los personajes que intervenga en la trama (si en principio no está incapacitado para ello como por ejemplo, digamos, un gallo), pero si en el planteamiento teórico del enigma se dice que el gallo puso un huevo, es que lo puso.
A esto se le pueden dar muchas vueltas, sobre todo porque las tiene; no os podéis imaginar las horas de conversación con Máximo a propósito de estos. A otras cosas, sin embargo, la gente común les damos mas vueltas de las posibles, cosa que solo podemos hacer si negamos planteamientos iniciales de lo que se nos presenta como tema de discusión.
¿De que color es el caballo blanco de Santiago? Quien sea pillado en un momento de distracción con esta pregunta, tratará durante algunos momentos de pensar una respuesta adecuada. Solo si negamos premisas presentes en la pregunta es posible dudar de que el caballo blanco de Santiago es, simplemente, blanco. Solo sin pensamos que quien nos plantea la pregunta miente, podemos negar la evidencia.
Pero si hablamos de una situación teórica, no es posible hacerlo. Si yo pregunto "teóricamente ¿de que color es el caballo blanco de Santiago? Y supongamos que no miento", la única respuesta posible es blanco. Naturalmente podemos entrar en discusiones lingüísticas, sobre sintaxis, y dudar del significado de la palabra blanco, pero eso lo podríamos hacer sobre cualquier cosa de la que habláramos, y en ese caso mas nos valdría callar, porque la comunicación humana perdería cualquier sentido si cualquier cosa puede significar cualquier cosa.
El caballo blanco de Santiago es, pues, blanco. No es una cuestión opinable. Puede que Santiago tenga otros caballos, grises, negros, marrones. Pero el blanco es blanco. No obstante aún así podríamos encontrar gente que quiera ver la posibilidad de que no es blanco. Bueno, como ya hemos dicho posturas como esa destruyen, en definitiva, la comunicación humana.
Desde luego quien quiera pensar u opinar que no es blanco, tiene todo el derecho a hacerlo. Tanto como nosotros a pedirle que si nos va a buscar un café (de tal forma que nosotros mientras podemos hablar con alguien mas comunicativo), a salir a tomarnos nosotros el café, o a callarnos o pasar a otra página; o incluso a aceptar pulpo como animal de compañía. Tenemos derecho incluso a indignarnos, solo nosotros seremos víctimas del esfuerzo innecesario que supone hacerlo.
No, no todas las opiniones son igual de validas y valiosas; al igual que todas las formas de conocimiento no lo son. Son la religión y la fe, por ejemplo, formas de conocimiento, pueden ser personalmente útiles a quienes las ejerzan, simplemente hay personas que son felices así. El hecho de que tales formas de conocimiento sean útiles, cumplan alguna función, el hecho de que las opiniones se tengan y sean respetables en tal que simples ideas, no las hace a todas igual de válidas y ciertas.
Puede que alguien tenga fobia por los caballos blancos y pensar que el caballo blanco de Santiago no es blanco le ayude, le sea útil, pues le ahorra angustia y sufrimiento. Eso no hace que tengamos que darle la razón o nos impide decirle que miente, que está equivocado, y que su opinión nos parece absurda y falsa.
Esta es por lo tanto la idea que guía este blog. Se pretende hablar de diversos temas sociales, históricos y políticos con la idea básica de que no todas las ideas u opiniones son de partida, igualmente respetables, admisibles o ciertas. Si alguien entra en contradicción, como con la bomba y la fortaleza, afirmando dos o mas cosas mutuamente excluyentes entre si, podemos decir sin faltar a la verdad que o bien está equivocado, que razona equivocadamente, o que miente.
No se pretende ofender a nadie; aunque desgraciadamente cuando uno expresa opiniones sin ambages, sin duda, sin miedo a dejar claro que aunque se respeten opiniones y el derecho a tenerlas se puede pensar y decir que el otro se equivoca; cuando se hace tal cosa la gente suele molestarse, como si el simple hecho de comunicarse y expresarse supusiese una manipulación, una agresión, como si el simple hecho de que digamos lo que pensamos y esto contradiga sin matices lo que otros dicen y piensan, estamos prohibiendo o impidiendo la libertad de expresión; la postura de quienes se sienten así ofendidos es, curiosamente, extremadamente poco tolerante y altamente represora, pues pretende limitar lo que para si defiende.
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